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Apunte Final

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  • 17 sept 2020
  • 2 min de lectura

Hace no mucho, sufríamos por no tener ningún deporte, ahora quisiéramos dividirnos o controlar el tiempo para gozar de la amplia baraja de posibilidades

¿Han visitado su ciudad de origen después de muchos años de vivir fuera y tener tan poco tiempo para estar con tantos amigos, familiares y conocidos que añoraban?


Para los reencuentros, tienes la difícil decisión de elegir entre las personas que quieres ver, las que necesitas ver, y las que deberías ver. Sólo estarás unos cuantos días de paso.


Algo así ocurrió este fin de semana. El sábado y domingo estuvieron llenos de eventos deportivos, cuando hace un par de meses todos los deportes estaban paralizados por la pandemia del coronavirus.


El aficionado que le gusta tanto el futbol, como el basquetbol, el futbol americano, el béisbol, el tenis o hasta el automovilismo, tenía grandes opciones para sentarse frente a su televisión. Sin embargo, los horarios se empalmaban.


El espectador tuvo que decidir entre el deporte que más le gusta y luego encontrar espacios para disfrutar de otro partido, juego o carrera que había en el día.


Hace no mucho, sufríamos por no tener ningún deporte, ahora quisiéramos dividirnos o controlar el tiempo para gozar de esta amplia baraja de posibilidades.

Eso sí, había que sopesar la elección. No es lo mismo un encuentro de inicio de torneo, que un duelo definitivo, o peor aún, UNA FINAL. Hay prioridades, o al menos eso pienso.


Por ejemplo, fue histórica la definición del título del US Open 2020, entre Alexander Zverev y Dominic Thiem (campeón), que se fue a un QUINTO SET y es el parteaguas de una nueva generación del tenis.


No nos podemos quejar, tras el largo ayuno deportivo, hoy estamos en un buffet. Sólo recuerda, no se llenen con aperitivos y aprovechen los platillos especiales.



 
 
 
  • 17 sept 2020
  • 2 min de lectura

Ya van varios años que un conjunto está construyendo una imagen del nuevo enemigo de la Liga MX.



¿Un aficionado se dará cuenta que lo que más le irrita, es a su vez, lo que necesita su deporte favorito?


Sin percatarse, ese equipo que les molesta, ese jugador que se les hace odioso, es el motor de sus pasiones cada que le gritan a la televisión cuando apoya a los suyos contra estos “villanos”.


Como en cualquier otra historia, se tiene que tener a un bueno y a un malo. Y en el futbol mexicano es difícil que los clubes encuentren su identidad adecuada. Pero ya van varios años que un conjunto está construyendo una imagen del nuevo enemigo de la Liga MX.


Los Tigres, con todo el poderío económico de una empresa como Cemex detrás de ellos, con los títulos que lo avalan como el equipo más ganador de la última década, y con jugadores y técnico de personalidades irreverentes, se han convertido en un fastidio para sus oponentes.


No tuvieron compasión ni del desahuciado Veracruz, que protestaba por falta de pagos y decidieron no moverse cinco minutos en un duelo ante los regiomontanos, sin saber que su espíritu despiadado los llevaría a meterles dos goles sin ningún remordimiento.


Y aunque no lo comparto, aprecio la existencia del equipo que ha formado un entrenador tan insolente como Ricardo ‘El Tuca’ Ferretti. Ellos son todo lo menos cercano a lo “políticamente correcto” que hoy se valora tanto.


Al final, ya un partido contra los de la Sultana del Norte tiene un sabor diferente. No busquemos el término “Clásico” porque para eso necesita tiempo e historia. Pero sí es un elemento más para enganchar a un aficionado que cada vez le interesa menos su liga.

Javier Aquino es el nuevo “villano” y mientras nos desgastamos en el debate de si es o no un “malagradecido” por echarle en cara los años sin título a Cruz Azul, la fanaticada ya espera el partido del torneo para que se vuelvan a ver las caras.


Tigres es todo lo que nadie quiere, pero todos necesitan.

 
 
 
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